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Family Supply Chain

Lo que una excel no puede contarte

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creatividad

¿Formas parte de un buen equipo o de un EQUIPO EXCELENTE?

Incluso con poco rodaje, es fácil distinguir si se pertenece a un grupo o a un equipo.

 Un grupo es un conjunto de personas reunidas (eso sí, reuniones que no falten) o que tienen alguna característica en común. Un equipo es un grupo de personas que se organiza para realizar una actividad o trabajo.

Semejanzas:  las personas.

Diferencias: la organización y una meta común.

Cuando llevas algunos años con el mismo equipo (un grupo no dura mucho tiempo unido), es fácil distinguir entre un equipo y un buen equipo. En un buen equipo suele haber un ambiente positivo, bromas propias, y una especie de jerga particular: todos “hablan el mismo idioma”, todos conocen en mayor o menor profundidad el trabajo de los demás y se interesan genuinamente por él. Se comparten conocimientos (de Excel, del ERP, de gestión…) y además de tener una meta en común se tiene la sensación de formar parte de algo más completo.

 Lo que no es tan fácil es distinguir un buen equipo, de un equipo excelente.

Cuando las cosas van bien, las diferencias apenas son perceptibles; casi pasan inadvertidas. Pero cuando las cosas van mal, y no mal, tipo: “parece que tenemos un mal día”; sino mal, tipo: “tenemos un marrón con mayúsculas, negrita y subrayado: MARRÓN”; entonces sí es posible notar las diferencias.

La primera, es que “TU MARRÓN”, siempre y de forma natural, se convierte en “NUESTRO MARRÓN”, y eso no implica que los demás dejen de hacer su trabajo para focalizarse en el problema, pues sería desnudar a un santo para vestir a otro; significa que todo el equipo es consciente y está alerta para ser flexible, apoyar y amoldarse a nuevas situaciones si fuera necesario.

Notarás que el equipo es una piña, que va “todos a una como en Fuenteovejuna”, y nadie tiene que decirlo, porque en un equipo excelente es obvio.

 Un equipo excelente discute y debate las decisiones,a veces arduamente, y se centra en la mejor solución para el problema, no en quién la propone.

 Un equipo excelente gestiona las responsabilidades y la carga de trabajo de forma autónoma y acepta tener un líder natural, aunque puede tener otros líderes para proyectos o situaciones específicas. El liderazgo fluye en función de la aptitud y actitud de las personas del equipo y su conveniencia en cada situación.

Cuando el equipo acierta, los éxitos los materializará una persona en concreto, pero siempre recaen sobre la globalidad del equipo. En consecuencia, cuando alguien comete un error (y todos los cometemos, sin riesgos no hay cambios), pasan dos cosas:

  1. El equipo lo asume con celeridad: , nos hemos equivocado, ahora comprendamos por qué, busquemos una solución, mecanismos para que no vuelva a pasar e implementemos lo aprendido.
  2. El equipo sabe que una equivocación es una oportunidad para descubrir puntos débiles, revisar procesos y procedimientos e implementar mejoras… ¡y lo aprovecha!

En un buen equipo, se celebran los éxitos en común, en un equipo excelente los miembros celebran las mínimas mejoras de los peores momentos y se ríen a carcajadas en los momentos de mayor tensión.

 Las personas de un equipo excelente se sienten orgullosas de su equipo, y de las personas que lo componen. Ayudarse y motivarse para ser mejor equipo, mejores personas, también es una meta.

 Arantza Bárcena. The family supply chain.

FRIKIFROZEN – Cuando tu trabajo no te abandona… ni tú a él!

Son las 7 am del sábado y llega el “momentazo de la semana”, Ela y yo nos tumbamos en el sofá a ver… Frozen.

Si alguien le quitara las canciones y nos narrara la historia, nos parecería un cuento de terror: dos hermanas separadas y encerradas dentro de un castillo sin poder verse la una a la otra ni a nadie más, que sobreviven así unos 10 años y un día abren las puertas del castillo y tan contentos todos, sus habilidades sociales están a la altura de Daniel Goleman… pero así es la “magia” Disney.

Es a los 20 minutos aproximadamente cuando me doy cuenta que sí, que irremediablemente soy una friki apasionada de mi trabajo.

Mientras veo Frozen, yo sólo puedo pensar en que, sin “los papás reyes” a la vista y con dos niñas dentro…

¿Quién gestiona el castillo?
¿Cómo validan los presupuestos?
Parece que además llevan la voz cantante en comercio exterior, ¿quién dictamina la estrategia?

Y mientras Ana canta y canta suplicándole a su hermana Elsa que le haga caso (se puede ser más cruel?) y yo, que aun no me he tomado ni el primer café del día, no veo dibus, veo preguntas sin fin…

Cómo gestionan el aprovisionamiento? Y los repartos de los recursos? Es alguien externo?, en ese caso, cómo validan los procesos de un castillo hermético?
Y los profesores? Cómo aprenden a leer y a comportarse de forma social las niñas?
Si es un reinado en una época post-feudal, pero preindustrial, cómo administran la justicia dos niñas recluidas? y si se hiela el mar… cuánto mar se hiela? es una extinción masiva de especies?

… así hasta el infinito en una peli que parece que no se acaba nunca, con unas canciones que se instalan en el hipotálamo…

Y de repente, sin más, Ela se tumba encima mío y me dice abrazándome:

“mamá, te quiero taaaaaaanto… jugamos a princesas superheroínas peleadoras?»

y entonces yo pienso que sí, que Frozen es una gran película… y a continuación apagamos la tele 😉

Arantza Bárcena. The family supply chain.

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